Stade Mandji y TP Mazembe encabezan la tabla con números que llaman la atención, pero conviene afinar el ojo antes de actuar: registros de 8 y 16 partidos respectivamente sitúan esas cifras en terreno de muestra reducida, especialmente en ligas africanas donde la irregularidad del calendario y los viajes largos distorsionan patrones que en otras condiciones serían más fiables. El contexto de final de temporada añade otra capa de ruido — equipos sin nada que ganar ni perder pueden romper cualquier tendencia de golpe.
Donde sí hay argumento más sólido es en Công an Hà Nội: once partidos es poco, pero la cuota de 1.23 dice que el mercado ya ha descontado casi todo. Con ese precio, el margen de error es mínimo y cualquier tropiezo destroza la rentabilidad de la racha entera. ROW Rybnik, con 15 registros, ofrece una base más robusta si el mercado local sigue cotizando con algo de valor real.
