El mercado de menos de 2,5 goles rara vez brilla en esta época del año, y un vistazo rápido a los nombres arriba lo confirma: estamos hablando de ligas menores africanas, equipos japoneses de tercera línea y muestras de un solo partido. Vanraure Hachinohe y Zweigen Kanazawa aparecen con cuotas que no invitan precisamente a arriesgar capital serio, señal de que el mercado ya descuenta esos partidos como encuentros cerrados.
El problema real es el momento de la temporada. Con el calendario llegando a su fin, los equipos con objetivos resueltos —ascenso sellado o descenso inevitable— suelen relajar la intensidad defensiva justo cuando uno menos lo espera, lo que infla artificialmente las tasas de "under". Con registros de un solo partido, cualquier tendencia es ruido, no señal. Hoy la postura sensata es mantenerse al margen hasta que aparezcan muestras con más recorrido.
